Tomate a las Brasas: Simple y Efectivo

Esta receta será, posiblemente, la más simple de todo el blog. Sin embargo, una vez que la prueben, verán que tiene un encanto especial. El tomate tiene una gran cantidad de agua y un sabor fresco y suave, por lo que combina maravillosamente con cualquier carne, mojando la boca y limpiando el paladar, preparandonos para el siguiente bocado. Es liviano, barato, bello…

¿Qué necesitamos?

  • Una parrilla en funcionamiento. Cocine este acompañamiento unso 15 minutos antes de servir la carne.
  • Un tomate por persona.
  • Oliva Virgen Extra.
  • Sal y Pimienta.
  • Orégano seco.

¿Cómo lo preparamos?

  • Corte “el culo y la cabeza” del tomate. Es decir, dos rodajas de 1 cm aproximadamente de cada lado. Así quedará un tamborcito y el tomate tendrá superficie para 1-la cocción y 2-para quedarse quieto
  • Corte el tomate por la mitad; deben quedar dos rodajas gordas de 3 a 4,5 cm de espesor.
  • Condimentar con sal y pimienta ambos lados. Sea generoso.
  • Coloque el tomate sobre el fuego, en un rincón entre medio de la carne. El tomate tiene la propiedad de adquirir los aromas de los humos, y eso queremos.
  • Bañe la parte superior con oliva.
  • A los 5 minutos controle. Rote el tomate para que se forme una cuadrícula con los hierros. Deje otros 4 o 5 minutos y de vuelta.
  • Al dar vuelta, el aceite caerá sobre las brasas: es correcto. Queremos ese humo.
  • Deje el tiempo necesairo para que se tueste levemente el lado de abajo.
  • Sirva en un plato cruzando el tomate con dos hilos de oliva. Espolvoree con orégano seco molido.

Setas Braseadas con Pimentón y Oliva

Las setas -particularmente las de cardo o de chopo negras, pleorotus…- se encuentran todo el año en cualquier supermercado. Lo común es comerlas salteadas, y, lamento decirlo, preparadas como el culo: blandas, sin sabor, empapadas, tristísimas…

Esta receta es siempre un éxito, y quienes prueban las Setas Braseadas no podrán contener algún comentario de esos que llenan de orgullo.

¿Qué necesitamos? Una bandeja de setas, claro.

Otros ingredientes y utensilios:

  • Aceite de Oliva Virgen Extra, lo más intenso posible.
  • Pimentón, de calidad, aromático, intenso. Puede ser picante o dulce; ese carácter se transmitirá a la seta, it´s your choice.
  • Sal, pimienta.
  • Una rejilla de alambre para parrilla. Esto es importante para poder dar vuelta las setas… A mano, sobre los hierros de la parrilla, es prácticamente imposible.

Procedemos según los siguientes pasos:

  • Se colocan las setas en la parrilla, cuidando de superponerlas lo menos posible.
  • El fuego debe ser intenso y uniforme, brasas pequeñas y muy encendidas es lo mejor, con poca ceniza.
  • Se ponen las setas sobre el fuego, y se las baña con un hilo de aceite de oliva. La idea es que el aceite caiga sobre las brasas, generando abundante humo y alguna eventual llama. Yo suelo preparar este plato sosteniendo la rejilla, para acercarla o alejarla de las brasas según el humo, el calor y las llamas.
  • Sin darlas vuelta se condimentan con sal y pimienta -moderadamente-
  • Se espolvorea el pimentón, generosamente. Otra vez: si cae sobre las brasas, mejor, ya que queremos capitalizar el olor a tostado.
  • Damos vuelta la rejilla y repetimos.
  • Sacuda y deje unos segundos más si es necesario para quitar todo el aceite posible. Logre que parte de las setas estén doradas o hasta un poco quemadas. Con experiencia encontrará el punto. Experimente.

Estas operaciones suelen insumir unos 4 o 5 minutos que son suficientes para que estén en su punto. Lo que más tarda en cocinarse son los tallos de la setas, por lo que conviene revisar que no quede ninguno demasiado gordo antes de comenzar.

Se sirven en un plato blanco decorado con pimentón. Yo, personalmente, las prefiero picantes.